Tickets de combustible sin control drenan los fondos públicos
Tickets de combustible sin control: ¿adónde va el dinero público?
Las instituciones públicas manejan grandes cantidades de tickets y galones de combustible con pocos controles, lo que permite el uso discrecional de recursos sin supervisión. Estos beneficios se entregan mediante tarjetas recargables o tickets que permiten a los empleados abastecerse, pero muchas veces sin registro claro de quién los recibe.
Auditorías de la Cámara de Cuentas y la Contraloría detectaron irregularidades en al menos nueve entidades, con gastos no justificados que superan los 108 millones de pesos. En varios casos, el combustible se asigna a empleados que no deberían recibirlo, o en cantidades que exceden los límites legales, incluso hasta triplicar el salario del beneficiario.
Además, algunas instituciones despachan combustible desde tanques propios sin llevar un control adecuado. Por ejemplo, en el Consejo Estatal del Azúcar se encontraron galones sin registro contable, y en otras entidades como el Ministerio de la Juventud o el Ayuntamiento de Pedro Brand se desconocen los destinatarios de grandes volúmenes de combustible.
La Contraloría ha remitido estos hallazgos al Ministerio Público, pero hasta ahora no se han registrado sanciones ni acciones penales concretas. Organismos como Participación Ciudadana señalan que este problema persiste por la falta de controles internos efectivos y la opacidad en el manejo del combustible, lo que facilita el uso político y desvíos de recursos públicos.

