Seducir al público, reto del fútbol en la República Dominicana
¿Por qué el fútbol dominicano no logra atraer a su propia afición?
El pasado sábado 14, 16,462 personas pagaron entre 3,830 y 9,950 pesos para ver un partido en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, un número notable sin los incentivos que hubo en la Copa Mundial sub-17 femenina 2024. El juego enfrentó a exjugadores del FC Barcelona y Real Madrid, y muchos asistentes cantaron los himnos de estos equipos y disfrutaron de figuras como Carles Puyols y Pepe.
La mayoría del público que asistió conoce y sigue el fútbol, ya sea por la televisión o porque se enganchó desde joven, estudiando en Europa o siguiendo grandes estrellas como Messi o Cristiano. Sin embargo, ese interés no se traduce en apoyo constante a la liga local, ni siquiera cuando la selección nacional está en su mejor momento histórico.
El día anterior, el partido entre Cibao FC y Atlético Pantoja, los dos mejores equipos locales, solo logró un empate 1-1 en el clásico nacional, con menos asistencia y menos entusiasmo que el partido de leyendas. Desde los años 90, miles de niños practican fútbol en colegios y academias, pero muchos terminan siguiendo ligas extranjeras como LaLiga o la Premier League en lugar de la liga dominicana.
Esto plantea un problema para la Federación Dominicana de Fútbol y la Liga Dominicana de Fútbol (LDF): ¿por qué no logran retener a esos jóvenes aficionados cuando crecen? La respuesta no es sencilla, pero el bajo consumo del fútbol local a pesar del interés general por el deporte muestra que hay un desafío pendiente para conectar con la afición nacional.

