Los sectores financieros afectados por la guerra en Medio Oriente
Guerra en Medio Oriente sacude mercados: ¿quién gana y quién pierde?
La guerra en Medio Oriente, iniciada el 28 de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha alterado significativamente los mercados financieros globales. El conflicto ha afectado especialmente los sectores de energía, defensa, aviación y finanzas.
El bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por Irán, que canaliza el 20 % del petróleo y gas natural, ha disparado los precios de la energía. Esto ha beneficiado a las grandes petroleras, cuyos márgenes han crecido porque los costos de extracción no han subido igual que los precios. Por ejemplo, BP aumentó sus acciones un 22.3 % en un mes, mientras TotalEnergies y Shell crecieron 16.7 % y 13.3 %, respectivamente.
En contraste, las empresas de defensa han visto caer sus acciones a corto plazo por temor a problemas en el suministro, aunque en general el sector suele beneficiarse en conflictos. La aviación ha sido uno de los sectores más golpeados, con cancelaciones de vuelos y aumento del combustible que presionan sus márgenes y la confianza del consumidor. Grandes aerolíneas como Lufthansa y British Airways han sufrido caídas notables en sus acciones.
Finalmente, el sector financiero también enfrenta dificultades por la incertidumbre económica y el aumento en los precios de la energía. Bancos importantes como HSBC, JP Morgan Chase y Goldman Sachs han visto caer sus acciones ante expectativas de una menor actividad crediticia y mayor riesgo de impagos. En conjunto, la guerra mantiene la volatilidad en varios mercados clave a nivel mundial.

