“Muérase, señora Narges Mohammadi, pero fuera de la cárcel”: la mujer que el régimen iraní no consiguió silenciar
Una activista que el régimen iraní no logró callar ni en prisión
Narges Mohammadi fue encarcelada en la prisión de Evin en Irán, donde sufrió aislamiento y un deterioro grave de su salud. En 2010, mientras estaba detenida, un supuesto médico le dijo que no le importaba si moría, siempre que fuera fuera de la cárcel para no generar más gastos al sistema.
Durante su detención, Mohammadi no conocía los cargos en su contra ni tuvo un proceso judicial. Además, le administraban inyecciones que no sabía qué contenían para evitar que se desmayara. En ese momento, tenía dos hijos mellizos pequeños, a quienes dejó en casa sin saber cuándo podría regresar.
A pesar de las difíciles condiciones y la presión del régimen, Mohammadi ha continuado su lucha como activista, convirtiéndose en un símbolo de resistencia frente a la opresión en Irán. Su historia refleja la dura realidad que enfrentan muchas personas encarceladas por razones políticas en el país.

