En busca del esperado primer mate de una mujer en un Mundial
La estadounidense Lisa Leslie se convirtió en 2002, con la camiseta de Los Ángeles Sparks, en la primera jugadora que firmaba un mate en la WNBA. Diez años después, en los Juegos de Londres 2012, la australiana Liz Cambage rompió el techo en una cita olímpica. Pero ninguna mujer hasta este torneo ha conseguido elevarse hasta los 3,05m y machacar el aro en un encuentro de un Mundial. El terreno sigue virgen pero la barrera parece cada vez más cerca de derribarse por la continua mejora física de las mejores baloncestistas del mundo.

