Para Ramón Hernández el Licey debe tener “mente corta y fuerte”
Ramón Hernández fue un bate ausente y muy necesario para los Tigres del Licey la pasada campaña.
Compromisos en otras ligas lo alejaron de su equipo, el cual finalmente vio como terminó en la última plaza de la tabla de posiciones de la serie regular.
Considerado un tercer bate genuino para la alineación azul, Hernández estuvo en el primer grupo de peloteros que se integró desde el día inicial a los entrenamientos de los Tigres, que se quedaron esperando de él.
“Se lo debo a la fanaticada y se lo debo a la organización que me ha apoyado bastante desde que empecé a jugar”, dijo Hernández a Diario Libre.
Ahora redirige sus objetivos hacia la próxima campaña, sin empantanarse en ese horrible 2025.
“Lo pasado, pasado”, dice Hernández luego de finalizar su jornada de entrenamientos que comenzó con alrededor de 24 peloteros. “Sabemos que hubo bastante cosas que no se pudieron dar el otro año”.
Los Tigres, según su gerente general, Audo Vicente, buscarán fortalecer este año el pitcheo abridor y además mejorar el bateo situacional en una ofensiva en la que solo destacaron Gustavo Núñez, Christian Adames, Francisco Mejía y Mel Rojas Jr.
“La mentalidad de este año es diferente: tener memoria corta, olvidar lo que pasó el año pasado, venir con la mente fresca y prepararse de la mejor manera para estar listo el 16 de octubre cuando se cante play ball”, sugiere el inicialista azul.
Es necesario. El Licey fue el peor equipo en porcentaje de embasarse (.313) y de slugging (.322), entre otros renglones ofensivos.
“Nosotros como organización tenemos orgullo. Sé que los fanáticos, mucha gente estuvieron dolidos, pero a nosotros nos dolió más, porque tenemos orgullo y tratamos de representar estas cinco letras de la mejor manera”, expresa Hernández.
Es por eso que este año es fundamental “venir con la mente fuerte”.

