La difícil misión de ponchar a Joe Sewell
Joe Sewell: el jugador casi imposible de ponchar en la historia del béisbol
Joe Sewell, miembro del Salón de la Fama y campocorto de los Indios de Cleveland, fue un bateador muy difícil de ponchar durante su carrera. En más de 8,300 turnos al bate, solo se ponchó 114 veces, un número extremadamente bajo para los estándares del béisbol profesional. Solo en dos juegos se ponchó dos veces en un mismo partido.
La primera vez fue el 13 de mayo de 1923 contra los Senadores de Washington, donde se ponchó en la tercera y séptima entrada, pero aún así ayudó a su equipo a ganar 5-2. La segunda ocasión fue en 1930, en un partido frente a los Chicago White Sox, donde el lanzador Pat Caraway fue el único en lograr poncharlo dos veces consecutivas en la misma entrada.
Además, la nota menciona a Pete Runnels, otro jugador destacado, quien tuvo un comienzo difícil robando bases, con 0 de 16 intentos fallidos, hasta que finalmente logró su primera base robada en 1953. Esto es aún más notable porque ese año el receptor contrario tenía una tasa de éxito muy alta para eliminar a los corredores que intentaban robar base.

