febrero 11, 2026

Las comunidades rurales mantienen el régimen de internado

 Las comunidades rurales mantienen el régimen de internado

Niños de comunidades rurales estudian internados por falta de escuelas cercanas

En varias zonas rurales y fronterizas de la República Dominicana, decenas de niños y jóvenes solo pueden estudiar porque viven en internados escolares. Por ejemplo, en el Centro Vocacional San José, ubicado en un área remota de Elías Piña, los estudiantes llegan los lunes y regresan a casa los viernes. Para llegar, caminan o viajan a lomo de mulo o caballo por caminos difíciles que pueden tomar hasta cuatro horas.

Si no fuera por estos internados, muchos niños solo alcanzarían niveles básicos de educación o tendrían que dedicarse a trabajar desde pequeños. Además de aprender materias escolares, en estos centros también se les enseña hábitos de vida y convivencia, ya que en sus hogares carecen de servicios básicos como agua potable o atención médica.

Aunque en el país el sistema de internados escolares ha disminuido, sigue siendo fundamental en las comunidades más pobres y aisladas. Otros centros similares existen en San Juan de la Maguana y Jarabacoa, donde se combina la formación académica con la práctica en el campo o la preparación ambiental.

Además, algunas residencias estudiantiles en universidades y centros de formación docente mantienen el alojamiento para jóvenes de escasos recursos, quienes deben cumplir con requisitos académicos para conservar su lugar. Estos internados contribuyen a que estudiantes de zonas alejadas puedan continuar sus estudios y mejorar sus oportunidades de vida.