María Vicente, heptatleta: “En algún momento me tocará a mí subir”
Su equipaje es el más voluminoso, 11 pares de zapatillas con plantillas especiales, chándales, camisetas, mochila con ruedas, la carga habituales de los atletas de combinadas, pero ni eso evitó que KLM le perdiera las maletas y estuviera un día paseando por los pasillos del Leonardo de Birmingham junto a su entrenador, Ramón Cid, esperando que apareciera. Tampoco algo que perturbara especialmente a María Vicente, de 25 años, mucho menos seguramente que la cantidad de obstáculos, en forma de lesiones, que han marcado sus últimos años. Campeona europea y del mundo júnior de heptatlón, la vida era un camino de rosas para la atleta catalana hasta que cumplió 21 años. Logró entonces su mejor marca, y récord nacional de heptatlón –100m vallas, salto de altura, lanzamiento de peso, 200m, salto de longitud, lanzamiento de jabalina y 800m, programa completo para dos días en las pistas-, 6.304 puntos que la situaban en la élite mundial. Después, esperanzas frustradas, dolores y miseria. Y un nuevo regreso en Birmingham a partir de este viernes.

