Mbappé y Dembélé marcan el paso de la Francia más temible que puede medirse a España en semifinales
“Créanme, queríamos hacer más cosas con el balón”, defendió con resignación Mohamed Ouahbi en la sala de prensa del estadio Gilette de Boston. Marruecos acababa de ser reducida a la nada por la Francia más seria y solvente que se ha visto en este Mundial. El seleccionador marroquí describió a un rival dominante en el quite para limitar a sus futbolistas a defender porque apenas encontraron rendijas para estirarse. “Tienen jugadores que se esfuerzan al máximo. Son un equipo sólido y tranquilo. Sabíamos que si perdíamos la posesión, serían muy efectivos”, prosiguió Ouhabi.

