Tony Blair arremete contra el Partido Laborista por abrir una guerra de liderazgo sin proponer políticas concretas
El ex primer ministro británico, Tony Blair, ha irrumpido en el debate más trascendente que vive el Partido Laborista en los últimos años para decir a sus compañeros que se olviden de la ideología y sean más pragmáticos; para cargar duramente contra las políticas de Keir Starmer (elegido porque no había algo mejor, ha venido a decir); y para acusar a los aspirantes a sucederlo de proponer ideas ancladas en el siglo XX. Como era de esperar, nadie ha salido a aplaudir su intervención.

